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La Norma GLOBALG.A.P. para la acuicultura

La norma para la acuicultura GLOBALG.A.P., desarrollada desde 2004, contiene una gran diversidad de especies de peces, crustáceos y moluscos. La norma cubre toda la cadena de producción, desde las poblaciones de peces reproductores y alevines, la cebadura y el sacrificio. El alcance de la norma incluye la protección animal, la protección del medioambiente, la seguridad laboral (incl. una valoración del riesgo para el interés social de los trabajadores) y la seguridad de los alimentos. La norma está elaborada y desarrollada continuamente por productores acuícolas, expertos en medio ambiente y otros interesados.

La Norma GLOBALG.A.P. para la acuicultura describe, entre otras, las siguientes características:

  • Las organizaciones de certificación independientes y acreditadas garantizan el cumplimiento de las reglas de la norma. Auditorias regulares adicionales in situ en las granjas de acuicultura y en los organismos de certificación llevadas a cabo por GLOBALG.A.P. Los expertos se aseguran de que se cumplen las reglas en todo el mundo.
  • La certificación tiene lugar de manera anual: las granjas acuícolas se someten a una auditoria anual y deben demostrar además un control propio del cumplimiento de la norma. Esto se comprueba a través de controles sin anunciar de expertos externos.
  • Estructura y contenido de la norma: la norma está concebida de tal forma que las pequeñas granjas acuícolas en los países en vías de desarrollo y emergentes de África, Asia o Sudamérica también puedan recibir una certificación. Se debe garantizar que, en estos países de producción, también se desarrolle una acuicultura sostenible.
  • Trazabilidad: cada paso de trabajo debe documentarse en la cría, desde el origen de la larva, la aplicación del pienso usado, los hallazgos de las visitas veterinarias y los medicamentos prescritos y administrados.
  • Bienestar animal: las normas para el sistema de cría y la gestión están hechas de forma para que se practique una piscicultura adecuada a cada especie. La densidad de población no debe poner en peligro el bienestar y la salud de los peces. Las observaciones visuales diarias prescritas del comportamiento (estrés, enfermedad, formaciones de bancos no naturales, toma de alimentos, etc.) de los peces sirve para el control del cumplimiento de una piscicultura adecuada a cada especie.
  • Interés social de los trabajadores: el cumplimiento de las normas mínimas sociales, el código ITO, forma parte de esta norma. Se debe tratar de manera justa a los trabajadores de granjas acuícolas. Los niños en edad escolar, que viven en las granjas, deben ir a la escuela.
  • Respeto del medio ambiente: cada granja acuícola crea una evaluación de la compatibilidad y del riesgo para el medio ambiente, la cual está provista de medidas. Entre otras son especialmente estrictas las condiciones para la huida de peces de la acuicultura. Se debe hacer todo lo posible para proteger la población de peces natural de los ríos y mares locales de, por ejemplo, peces y enfermedades que se hayan escapado.
  • Respeto de hábitats protegidos: las nuevas instalaciones de estanques, granjas de peces o las instituciones correspondientes se edificarán en un entorno ecológico adecuado. No deben ponerse en peligro la biodiversidad y el equilibrio ecológico de biotopos sensibles (zonas con un alto valor de conservación, como los manglares).
  • Ingeniería genética y la cría de especies salvajes: el uso de captura salvaje o de animales modificados genéticamente no está permitido en la acuicultura.
  • El uso de promotores del crecimiento u hormonas está prohibido.

En julio de 2016 se encontraban certificadas con GLOBALG.A.P. 34 especies diferentes de peces, crustáceos y moluscos en 33 países; la capacidad de producción de las granjas certificadas fue de casi 2+ millones de toneladas de pescado y marisco.