Acuicultura en el mundo <<volver

Cambio climático y „buenas prácticas acuícolas“

El 25 de setiembre de 2015, las Naciones Unidas adoptó la resolución "70/1  Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible". Esta resolución detalla 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS). El ODS #13 trata el tema del cambio climático. "El cambio climático es uno de los mayores retos de nuestra época y sus efectos adversos menoscaban la capacidad de todos los países para alcanzar el desarrollo sostenible.  La subida de la temperatura global, la elevación del nivel del mar, la acidificación de los océanos y otros efectos del cambio climático están afectando gravemente a las zonas costeras y los países costeros de baja altitud, incluidos numerosos países menos adelantados y pequeños Estados insulares en desarrollo.  Peligra la supervivencia de muchas sociedades y de los sistemas de sostén biológico del planeta."¹ La acuicultura no es inmune al impacto del cambio climático. Hay dos ejemplos recientes en 2016:  un afloramiento de algas ha resultado en un nivel de mortandad del salmón por un valor de USD 600 millones (ocasionó además pérdidas en la producción de mejillón de cría y en la pesca artesanal) y el ingreso de agua salada en el delta Mekong debido a la sequía en Vietnam resultó en una pérdida estimada del sector camaronero por un valor de USD 11,6 millones. Para el planeamiento estratégico a largo plazo, las empresas de producción acuícola deberán considerar los potenciales efectos negativos del cambio climático. Las "buenas prácticas acuícolas" de la acuicultura certificada serán aún más importantes para reducir el impacto negativo en el medio ambiente y la sociedad.

Escapes: Existe mucha preocupación de que los escapes de ejemplares de cría se entrecrucen con las poblaciones de peces silvestres. La acuicultura certificada actúa en manera muy proactiva en este respecto, realizando evaluaciones de impacto ambiental y evaluaciones de riesgo ambiental (EIA y ERA respectivamente, por las siglas en inglés) para determinar la posible interacción entre especies de cría y especies nativas. Asimismo, la acuicultura certificada no solo cuenta con normas rigurosas y firmes para prevenir los escapes, sino que define las responsabilidades de los sitios de producción donde han habido escapes. Por ejemplo, cuando los sitios usan recintos de red, deben documentar las redes, el equipo de amarre y las ayudas a la navegación asegurando que estén en buen estado de funcionamiento. Las medidas de las redes deben ser adecuadas para contener a los peces. Cualquier uso de equipos o maquinaria en la granja debe ser de tal manera que se minimice la posibilidad de un escape. Las granjas deben contar con un plan de contingencia para prevenir los escapes y con procedimientos para informar al gobierno sobre los escapes. En resumen, la acuicultura certificada ayuda a asegurar que los sitios empleen "buenas prácticas acuícolas" para gestionar los escapes y minimizar la probabilidad de que estos ocurran.

Como sistema de producción de alimentos, la acuicultura se esfuerza por minimizar el impacto negativo al medio ambiente, protegiendo la biodiversidad del ecosistema en la que se desarrolla la actividad de la empresa acuícola. Esto incluye proteger a los depredadores mediante planes para el control de depredadores. Los planes para el control de depredadores documentan los métodos de control para asegurar que coincidan con la legislación y las buenas prácticas. Cuando no se puede evitar la eliminación de depredadores, los planes aseguran que esta se realice dentro del marco de la legislación existente y que todas las mortalidades de depredadores se documenten.

A menudo escuchamos que se usa la palabra trazabilidad como sinónimo de cadena de custodia. Es importante que comprendamos la diferencia entre estos dos términos. "La Comisión del Codex Alimentarius² define el término Trazabilidad / rastreo como “la capacidad para seguir el desplazamiento de un alimento a través de una o varias etapas especificadas de su producción, transformación y distribución”.  Además, la "trazabilidad/rastreo es una herramienta que cuando se aplica a la inspección de alimentos y a sistemas de certificación, puede contribuir a proteger los consumidores de prácticas comerciales engañosas y a facilitar el comercio basado en una descripción acertada del producto"³. En términos prácticos, la trazabilidad nos permite rastrear el producto  hasta la fuente, porque cada eslabón en la cadena de suministro puede identificar el eslabón anterior (el proveedor) y el eslabón hacia adelante (el próximo cliente). La cadena de custodia es una serie de procedimientos que separa el producto certificado del producto no certificado, mediante el tiempo y el espacio. Al combinar la trazabilidad con la cadena de custodia, la acuicultura certificada asegura la legitimidad del etiquetado y del origen de los productos para que cuando compre un producto proveniente de la acuicultura certificada lo haga con confianza y conocimiento sobre la autenticidad y el origen del producto.

 

[1] www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/70/1&Lang=E  S. 5/35

[2] www.fao.org/ag/againfo/themes/en/meat/quality_trace.html

[3] CAC/GL 60-2006 PRINCIPLES FOR TRACEABILITY/PRODUCT TRACING AS A TOOL WITHIN A FOOD INSPECTION AND CERTIFICATION SYSTEM S. 2